
Aboras se posiciona en la bóveda celeste como un recordatorio gélido de que el intelecto, cuando se pule con precisión quirúrgica, puede ser tanto una herramienta de creación como un arma de disección. En la astrología moderna, esta estrella fija no busca el aplauso fácil ni la calidez emocional; su frecuencia vibra en una sintonía de mercurialismo saturnino, donde la lógica prevalece sobre el sentimiento y...